Contra la memoria- David Rieff

El texto de David Rieff se puede entender sobretodo desde la crítica al imperativo moral de la memoria. El concepto de memoria, el cual podríamos decir que goza de cierta popularidad, es un eje central de la construcción de identidades sociales. Por otro lado, perpetuar la memoria tiene una consecuencia poco deseada, esto es a lo que nos lleva a cuestionar el autor.

Autor: David Rieff

Escritor y periodista estadounidense, la información relevante que hallamos del autor nos presenta un personaje que se etiqueta bajo el concepto de “crítico cultural”. Por ende, el cuestionar es una de sus acciones favoritas y más aún cuando se ha valido de evidencia para poder dar a entender sus variables posturas.

La obra:

“Contra la memoria”, se puede catalogar como  un desafío y un cuestionamiento sobre la importancia misma del concepto “memoria”. Un ejemplo sobre el status que goza dicha idea, lo podemos hallar en Colombia. Dicho país está viviendo un proceso del pos-conflicto con la guerrilla de las Farc,  la que en su momento fue una de las guerrillas más poderosa del mundo. En medio de las negociaciones alcanzadas, la memoria se entendió como un imperativo moral. La necesidad de entender el conflicto ha llevado a la creación de dos instituciones: la jurisdicción especial para la paz (JEP) y la comisión de la verdad.


 La memoria no es un imperativo moral, no es necesario estar recordando quienes fueron los asesinos de cinco generaciones atrás. Apelar a la memoria y sobre desde la postura de la victima, en materia humana no es el camino ideal. Es decir si lo que busca una nación es seguir adelante; lo mejor es dejar de envenenar a las generaciones con incesantes odios a través de los actos de personas que ya están muertas.

La necesidad de ambas instituciones radica especialmente en la elaboración de una historia oficial de lo que sucedió en el conflicto. Si bien uno de los fines que se busca es la loable idea de no entender lo que pasó como la simplificada historia de los buenos contra los malos. Los alcances de este proceso pueden ser examinados a través de la pluma crítica de Rieff

Si bien, la construcción de memoria es necesaria con el fin de esclarecer la verdad de los sucesos, la importancia posterior que le damos a este proceso es lo que el autor trata de criticar.

Algunas de las ideas elementales del libro son:

  • Las naciones como los individuos estamos preparados para el olvido. En sí la importancia de ciertos acontecimientos se diluye a partir del devenir del mundo. En ese orden, ciertos procesos de memoria no son efectivos en la medida que sirven para perpetuar discursos de odio y venganza a través del uso de la memoria.
  • La memoria sirve para fortalecer algunos mitos fundacionales, tales como la religión o nacionalismo. Su aporte hacia esos discursos se sustenta en perpetuar en la medida de lo posible estos relatos. La historia manipulada en modo de memoria, es la biblia de los nacionalismos. El autor entonces se decanta en contra de ella, primeramente sepárandola de la historia. La memoria entonces se convierte en algo para uso propagandístico y social.
  • La historia y la memoria  son entendidos como conceptos diferentes. El primero trata de narrar los hechos por sí solos. El segundo por su parte, es el discurso emotivo que se genera  tras los hechos.
  • la memoria desde el punto de vista histórico  es entendida desde la la tradición oral. En aquel contexto,  sin el relato escrito, la situación fue propicia para la exageración y  la mentira de lo que había pasado. Estos relatos fueron utilizados con fines bélicos, especialmente en el recuerdo constante de quienes han sido los enemigos históricos
  • Es necesario preguntarse, ¿para qué la memoria?. La memoria no es un imperativo moral, es un arma, que en ocasiones lo que logra es perpetuar odios históricos entre las personas. Su legitimidad por ende queda en duda
  • La paz y la justicia no van necesariamente de la mano. Quienes han perpetuado las grandes monstruosidades, están muertos o van a morir. Achacarle por ejemplo la culpa de estos acontecimientos pasados a personas que han venido generaciones después, es una absurda forma de revanchismo

Entre la evidencia que se basó el autor para construir su idea encontramos aspectos como los antiguos conflictos en los Bálcanes. La heterogeneidad de esta zona, donde han chocado intereses religiosos, imperialistas y étnicos, ha liderado a construir un fuerte tribalismo, donde bosnios, serbios, croatas, entre otros reivindican el discurso de los “nuestros y los otros”.

En ese clima de revanchas, a los serbios se les recuerda los asesinatos de los bosnios en el pasado, lo mismo ocurren al referirse a los croatas a quienes asocian inmediatamente con los Ustachas. Si bien es cierto, que hubo atrocidades cometidas por los diversos bandos, la necesidad de recordarlos constantemente solo perpetuaba la violencia. Estos discursos se iban llevados a los niños a través de instituciones como la escuela, y si bien podían basarse en hechos reales del pasado, para lo que realmente servían era para despertar odios de acciones del pasado. Esto es combustible para la guerra.

Muro de Belfast

Casos parecidos podemos evidenciar. Parte por la cual el conflicto entre Irlanda e Inglaterra ha sido tan antiguo ha sido en parte por la memoria. Cada año por ejemplo en Irlanda del Norte se celebra el desfile de la Orden de Orange. Lo que se hace es recordar la batalla de Boyne (1690) como el triunfo de los protestantes sobre los católicos. Para despertar más resentimientos esta orden pasaba por los barrios católicos, todo con el fin de preservar la memoria de los héroes de antaño.

La apuesta del autor es simplemente apelar al olvido, hacer uso de la construcción histórica, pero dejar ir los acontecimientos.  La memoria no es un imperativo moral, no es necesario estar recordando quienes fueron los asesinos de cinco generaciones atrás. Apelar a la memoria y sobre desde la postura de la victima, en materia humana no es el camino ideal. Es decir si lo que busca una nación es seguir adelante; lo mejor es dejar de envenenar a las generaciones con incesantes odios a través de los actos de personas que ya están muertas.

Contra la memoria explicado por el mismo Rieff

Opinión:

Rieff plantea que la memoria puede ser utilizada como un arma, es decir para despertar odios pasados. Por otro lado es importante entender que esta memoria también puede ser útil en materia de evitar los peores desenlaces.

Un ejemplo de lo anterior es lo que sucede en Alemania. El recuerdo del Nazismo sigue vigente dentro de esta sociedad. Los alemanes han entendido que el hecho de recordar constamente sus errores del pasado puede ayudarlos a evitar caer en un tipo de gobierno como lo fue el de Hitler. Los alemanes, entonces han abrazado y entendido sus propios errores históricos gracias a la memoria.

Finalmente el concepto de memoria es un arma, caer en la satanización del concepto no lo considero positivo desde cuando no se use el papel de víctima. La memoria vista desde la auto-crítica de las sociedades puede ser también un mecanismo bajo el cual podamos liberarnos de algunos errores que parecen perpetuos dentro de las sociedades.


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