La lucha por la autoestima (I)

Esta es la primera parte de una serie de 3 escritos donde busco abordar un extendido tema de salud mental: baja autoestima. La motivación de este texto, es poder compartir algunas ideas claves que me ayudaron a sobreponerme de esta situación. Además se busca  ofrecer ciertos elementos con evidencia científica que ayuden en este proceso.

El presente texto es producto del deseo de poder compartir algunas reflexiones, las cuales me ayudaron a combatir el gran problema emocional hasta ahora de mi vida: baja autoestima. Esto es un problema que puede sucederle a cualquier persona sin importar las características físicas, condición económica o estilo de vida. 

La baja autoestima en ocasiones no se genera por asuntos objetivos, más bien suele actuar a través de una serie de trampas mentales que nos llevan a tener visiones erradas de nosotros mismos. La baja autoestima no yace esencialmente  en nuestras características físicas o mentales. En cambio, su mayor daño se da en un error en el modo que interpretamos y analizamos esa realidad que nos disgusta. 

En mi historia personal este fue un problema que inició alrededor del inicio de mi adolescencia y duró hasta casi los 24 años. Los síntomas en mi caso fueron asuntos con los que cualquiera puede verse familiarizado: el rechazo general de mi imagen, constantes insultos hacia mí, comparación obsesiva con los demás. De este modo solía  concluir erróneamente que todos tenían algo que los hace más valiosos que yo. 

Lo anterior desencadenó un latente odio hacia mi mismo, la creencia de no poder encontrar alguien a quien yo le gustara se unió a la visión que yo no valía nada. Finalmente, esto me llevó a autoagredirme de manera constante, usualmente me daba fuertes puños en la cara. En ocasiones estos golpes me los hice con tanta furia que quedaban algunos moretones por días. Paradójicamente, nunca he sido una persona agresiva hacia los otros, pero este resentimiento iba siempre dirigido hacia mí.

 

 

Captura
Imagen tomada de VGstockstudio

 

Mi recuperación hacia un autoestima saludable se dio gracias a diversos factores, pero distingo tres como los más importantes. El primero fue  interesarme por la inteligencia emocional y leer activamente sobre ella. Como segundo aspecto, tuve la fortuna de tener una pareja que aportó mucho en sanar estas heridas. Finalmente participé en un evento de toma de Ayahuasca que contribuyó en ver mis problemas desde otra perspectiva

Producto de estos factores, fui creando una especie de marco mental que me ayudó a superar el problema y que quiero compartir con ustedes. Para este fin, decido escribir las ideas que dieron sentido a este cambio. Los hechos particulares de mi existencia puede que no sean efectivos en ustedes, por lo que considero innecesario mencionar el cómo fue que llegue a estas conclusiones. Por lo tanto, quiero enfocarme solamente en las ideas.  

La baja autoestima en ocasiones no se genera por asuntos objetivos, más bien suele actuar a través de una serie de trampas mentales que nos llevan a tener visiones erradas de nosotros mismos

¿Qué hacer con la vida? 

Uno de los graves problemas de la baja autoestima es que  nos afecta el disfrute de nuestra propia existencia. De esta auto percepción negativa, del odio hacia nosotros mismos, de la eterna comparación, de todo esto no logramos nada productivo para nuestra vida.

Enfocarnos  en las emociones que nos produce el problema, hace que se nos pase el tiempo lamentando la situación y por dicho lamento se nos pierden horas, días e incluso años que jamás recuperaremos. 

 

162730-168884
El fin de combatir la baja autoestima es en últimas tener una vida mejor

 

Si nos ponemos a pensar efectivamente, lamentarnos por el problema no es una verdadera solución. Podremos seguir llorando y generar cierta compasión que momentáneamente nos ayude, pero el problema va a estar ahí hasta no atacarlo de frente. En este punto ya es nuestra decisión si creemos que vale la pena seguir en el eterno lamento; mi invitación es renunciar al pensamiento de que estamos condenados para siempre y trabajar por esa mejora que deseamos

La baja autoestima no se irá con lo que creemos que se va: teniendo el cuerpo perfecto, alcanzando el éxito profesional o teniendo mil personas interesadas en nosotros. Hay quienes teniendo todas estas condiciones favorables, también tuvieron una vida emocional con sentimientos de odio hacia sí mismo. 

Al no ser que cualquier lector se sienta cómodo en el papel de víctima (una opción válida, pero la cual no comparto), lo que se busca principalmente con mejorar el autoestima es mejorar nuestra calidad de vida. El objetivo es que haya un día donde tengamos la libertad para hacer lo que queramos sin esa voz interna inquisidora recordándonos nuestro supuesto nulo valor.

Para mejorar nuestra vida y nuestra salud mental; entonces es necesario no quedarnos en las emociones que nos producen ciertos hechos que no nos gustan de nosotros. Con esto me refiero a lo que ya sabemos: aquel fracaso profesional, esa cicatriz en la cara, las celulitis, la aparente falta de talento, aquellas palabras hirientes que flotan en nuestra cabeza, etc.  

Por lo anterior, lo importante es asumir con cierta mentalidad y madurez  esos hechos que no nos gustan, para así poder trabajar en tener una vida mejor. Porque este asunto de mejorar la baja autoestima es algo que viene producto del trabajo y del esfuerzo de querer salir adelante.

En este orden de ideas  quiero aclarar que no hay soluciones mágicas, tenemos que cambiar la actitud de víctima hacia un trabajo constante de mejoramiento de salud mental y esto no es fácil. La buena noticia es que es como cualquier otro trabajo, con el tiempo se hace más fácil  y a largo plazo es que podremos recoger los verdaderos frutos. 

El objetivo es que haya un día donde tengamos la libertad para hacer lo que queramos sin esa voz interna inquisidora recordándonos nuestro supuesto nulo valor.

El hecho principal

En este momento podemos mirarnos el cuerpo, agarrar nuestra piel, tocarnos o encontrar esos defectos que odiamos. Pero el hecho más importante, es que nunca saldremos de este cuerpo. Se podrá modificar, sí, pero salir de nuestras células, piel, conciencia es realmente imposible. 

Sí o sí tendremos que levantarnos todos los días de nuestra vida encerrados en este mismo cuerpo. Podemos odiarlo, pueden haber mil detalles que detestamos, pero eso no va cambiar que toda la vida vamos a estar ahí. La pregunta que surge es ¿tiene sentido ser enemigo de nuestro propio cuerpo, entendiendo que tendremos que convivir siempre con él? 

 

loveyourbody
Amor a nuestro cuerpo

 

Es importante  recordar el hecho más importante de todos: moriremos. La buena noticia es que para ese día todos esos sentimientos negativos que tenemos hacia nosotros también desaparecerán. La mala es que si se quiere disfrutar de un modo más pleno la existencia, ser nuestro propio enemigo es una gran pérdida de tiempo y energía.  

Si nos vamos a limitar a nosotros, estamos limitando también nuestra capacidad de disfrutar la vida; ¿no es mejor simplemente disfrutar de un evento al que queremos ir, qué quedarnos en casa lamentándonos porque tenemos un acné severo?.  El disfrute pleno de la existencia no necesariamente requiere que nos amemos, pero sí que no nos odiemos y para ello el paso más importante es hacer las paces con nosotros mismos. 

La invitación entonces es simplemente observar nuestro cuerpo en un espejo y no sentirnos culpables por nada. Lo que vemos es el estado actual, pero lo más importante de todo es que ese mismo cuerpo que no nos gusta tiene el derecho a ser feliz. Todos tenemos el sano derecho de disfrutar nuestra existencia y si no nos gusta lo que vemos, hay una buena noticia: podemos trabajar para mejorarlo.

El disfrute pleno de la existencia no necesariamente requiere que nos amemos, pero sí que no nos odiemos y para ello el paso más importante es hacer las paces con nosotros mismos

 

Parte II

3 comentarios sobre “La lucha por la autoestima (I)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s