El Cambio climático

Segunda parte del análisis de los 10 sucesos más importantes de la década. Esta vez el enfoque será sobre cómo la humanidad ha afrontado la crisis climática durante los últimos 10 años.

En el año 2006, Al Gore y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ganaron el premio nobel de paz. La razón de esta condecoración fue debido a que tanto el ex vicepresidente estadounidense como la mencionada organización, empezaron a advertir al mundo sobre la situación climática del planeta.  

Antes de aquel 2006, el premio nobel de paz no fue entregado a otra organización o individuo que advirtiera esta problemática. Quizás la evidencia científica no era lo suficientemente clara para advertir la responsabilidad directa de la actividad humana en estos cambios. Aunque dentro de la comunidad científica se estaba recolectando evidencia que diera a entender la magnitud del problema, no fue hasta entrado el siglo XXI que este asunto adquirió la merecida cobertura mediática. 

En aquel entonces se hablaba de calentamiento global, pero a medida que pasa el tiempo el concepto mismo se ha ido redefiniendo. La idea de “calentamiento global “era bastante limitada para explicar el fenómeno que estaba sucediendo, además que se prestaba para malinterpretaciones. Algo que permite resumir la complejidad del asunto, es que el mismo aumento de la temperatura del planeta puede llevar a oleadas de frío.

Aunque dentro de la comunidad científica se estaba recolectando evidencia que diera a entender la magnitud del problema, no fue hasta entrado el siglo XXI que este asunto adquirió la merecida cobertura mediática. 

No solo el concepto de calentamiento global se fue modificando, también la evidencia fue encontrando diferentes responsables y el asunto se fue volviendo inclusive más complejo. En términos generales, en la historia del planeta  los cambios climáticos han ocurrido y seguirán ocurriendo con o sin nosotros. La acumulación de los gases de efecto invernadero es la principal causante de la retención del calor, lo que hace que se aumenten las temperaturas medias del planeta. En la historia de la tierra, esto se ha dado por diversas razones como la actividad electromagnética, volcanes devastadores o meteoritos. 

Por otro lado, se han ido descubriendo algunos detalles como por ejemplo que esto no es solo una cuestión de CO2. Otros gases tales como el Metano pueden ser igual o más peligrosos para la atmósfera. Por lo anterior, el asunto ya no quedaba reducido únicamente a los combustibles fósiles ni al uso indiscriminado del carbón. Otras industrias como por ejemplo la ganadera también fueron involucradas en el problema.  

La evidencia recolectó más datos sobre la correlación entre el cambio climático y la actividad humana. Ante estas circunstancias el discurso del medio ambiente fue ganando importancia en el debate político. En este punto vale la pena mencionar que la crisis climática no es algo que se resuelve únicamente con política. El sector privado, ONG’s, científicos, proyectos altruistas, el accionar de la gente, entre otros;  contribuyen de manera sustancial a poder enfrentar este problema desde su complejidad.

Ciertas medidas que buscan controlar la producción de gases de efecto invernadero no son populares. Entre otros, esto afecta los intereses de poderosos conglomerados de empresarios o políticos, por lo que el negacionismo fue ganando sus adeptos. Dentro de esta negación existen diversos argumentos, algunos mejor construidos que otros. Algunos argumentarán que debido a que el cambio climático es un suceso natural, estamos cometiendo el error de atribuir demasiada importancia al accionar humano.

Donald Trump alguna vez mencionó que el cambio climático es un “invento chino” para desestabilizar la economía estadounidense. (AP Photo/Susan Walsh)

Dentro del negacionismo (de igual modo dentro del oficialismo) existen diversos poderes que buscarán hacer que las personas  reconsideren su postura sobre el tema del cambio climático. Por lo anterior, considero que no se debería ir al extremo  decir que los negacionistas son los “malos” de la historia que solamente buscan seguir una malvada agenda. Algunos de ellos hacen uso de argumentos sustentados en cierto grado de evidencia, otros por su parte también pueden ser motivados por cierto interés en conocer la verdad y hacen uso de un sano escepticismo. 

Bajo nuestro actual conocimiento de las cosas, ya se han trazado algunas rutas para mitigar los daños del cambio climático. A pesar que se ha ido asumiendo poco a poco que algunas consecuencias ya son inevitables, la idea busca que este tipo de problemas puedan ser mitigados, pero asumiendo que ciertas catástrofes van a ocurrir como por ejemplo: la migración climática.

Las acciones contra el cambio climático recurren sobretodo a un cuestionamiento al capitalismo tal como se entiende hoy por hoy. Dicho sistema requiere para su sostenimiento de sociedades desbordadas hacia el consumo, lo que implica una creciente demanda de productos y servicios en un planeta con recursos finitos. Sin embargo, el gran debate se da en la cuestión energética; es necesario pasar de los combustibles fósiles a otro tipo de fuentes. La energía nuclear, solar o eólica se muestran cada uno con sus defectos y virtudes como la posible solución.

En 2015 se logra el acuerdo de París, un tratado internacional con 195 naciones firmantes unidos en el objetivo de reducir los gases de efectos invernaderos. Esto se desarrolla dentro del marco de unos indicadores, que en teoría se deben ir cumpliendo año por año, teniendo como momento clave el  2030. El objetivo principal es tratar de evitar que el aumento de las temperaturas medias superen el 2%, llegar a un porcentaje mayor tendría consecuencias devastadoras para millones de vida humanas. 

Como lo mencionaba en un anterior texto, la lucha contra el cambio climática se puede hablar de una salvación por la especie más allá que  por el planeta mismo. El planeta y la vida continuarán sin nosotros, pero lo que estamos poniendo en riesgo ahora son las vidas de personas (especialmente pobres) de las futuras generaciones.  El acuerdo de París es uno de los primeros intentos de la cooperación global para poder enfrentar un problema como este

Pero la política se puede escapar del deber ser y volverse un juego de emociones que opacan la razón. Donald Trump fue elegido presidente de una de las tres naciones que más impactan medioambientalmente. La actual potencia del mundo puso sus destinos políticos en la manos de un abierto negacionista del cambio climático, quien incluso ha argumentado  que este asunto fue un invento de los chinos para atacar la economía estadounidense. 

El planeta y la vida continuarán sin nosotros, pero lo que estamos poniendo en riesgo ahora son las vidas de personas (especialmente pobres) de las futuras generaciones. 

Al llegar Trump el eje ambiental fue casi que eliminado, poco tiempo después  retiró a Estados Unidos del acuerdo de París. Su enfoque fue el del crecimiento económico de la nación por encima de las obligaciones con el medio ambiente. Por lo anterior, Trump eliminó diversas burocracias enfocadas en la sostenibilidad.

Del mismo modo fueron llegando al poder diferentes gobernantes alrededor del mundo con una idea distinta sobre el cambio climático. Jair Bolsonaro presidente de Brasil, país cuyo territorio posee la mayor parte de la selva amazónica también ha desincentivado los programas ambientales. De igual modo, los compromisos hechos en el acuerdo de París todavía son respetados por la gran mayoría de naciones, las cuales están actuando bajo la consigna de alcanzar estos objetivos.

Greta Thunberg

En el 2019, una joven sueca de 16 años es elegida por la revista Time como personaje del año. Greta Thunberg, angustiada por lo que para ella es una falta de atención de los políticos sobre el cambio climático, decidió cada viernes protestar al frente del parlamento sueco. Poco a poco y en diferentes partes del mundo la protesta fue alcanzando tintes globales y siendo reconocida internacionalmente como los “Viernes por el futuro”.

Este movimiento de marcado carácter juvenil inspiró a estas nuevas generaciones a tomar el asunto del clima como aspecto de prioridad. La popularidad de estas protestas como de la misma Greta fueron mostrando el rol de otro agente importante en este proceso: la población civil. Mientras la misma sociedad ha ido adoptando la idea que este asunto es serio, diversos proyectos a nivel mundial se han iniciando o consolidando. Un ejemplo es la creación por parte de Jeff Bezos (el actual hombre más rico del mundo) de su fundación: “Bezos earth fund”, una de las iniciativas privadas más grandes del planeta para atacar el cambio climático.

A medida que los años pasan el reto se irá haciendo mayor, la década que está a punto de terminar dejó algunos asuntos claves para el trabajo de las futuras generaciones:

  • Acuerdo internacional de Paris, un compromiso firmado por la mayor parte de las naciones donde se establece un compromiso político.
  • Entendimiento mejor del modo que la actividad humana afecta al planeta, esto nos permitirá definir qué tipo de actividades debemos reformar.
  • La decisión de impulsar las nuevas fuentes de energías renovables, aspecto que impulsará proyectos de esta naturaleza.
  • Una conciencia política y social que se ha evidenciado en las protestas, se espera que su influencia crezca para una efectiva presión de la ciudadanía
  • Grandes capitales privados que buscan a través de la ciencia y la tecnología los mejores proyectos para mitigar estos impactos

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